NOTICIAS

Recomendaciones para mantener una adecuada salud emocional en la familia.

24/01/2018 en General

Recomendaciones para mantener una adecuada salud emocional en la familia.

Por: Departamento de Psicopedagogía ECA

Evitar los gritos

Lo malo de los gritos es que comienzan siendo excepcionales, pero la tolerancia a estos se va flexibilizando y al final se convierten en una costumbre; más si alguien los refuerza. Sucede sin que te des cuenta. Hoy gritas porque te desespera que no entiendan lo que estás diciendo y mañana gritas porque te entendieron de más, o porque si no gritas nadie te escucha (o eso piensas o piensa alguien).

Los gritos convierten un conflicto normal en una situación que daña psicológicamente. Son un acto que pretende imponer poder. Una manera de pervertir la razón de ser de las palabras; hablar suavemente también se puede convertir en una magnífica costumbre. No gritar y no permitir que te griten fortalece la convivencia y te ayuda a incrementar tu estima, tu respeto y tu autocontrol.

Respetar  los espacios personales

Debe existir un absoluto respeto por las pertenencias de los demás y por los lugares que forman parte de su entorno personal. Igualmente, es muy importante que cada uno delimite esas fronteras y haga que los demás las conozcan. Incluso habrá algunas que podrán y deberán negociarse: es el momento de hacerlo. Cada uno debe tener un espacio personal y ser autónomo en él, confiando en que los demás no rebasarán esa frontera. Cada uno tiene derecho a sus silencios, a sus secretos, a sus convicciones.

Distribuir equitativamente las tareas

La convivencia es mucho más sana cuando se distribuyen las tareas de forma consensuada. A veces es posible implementar una organización muy equitativa de estas actividades, pero es una tarea que hay que hacer. Y precisamente para eso están los consensos, para distribuir razonablemente las tareas que necesiten dueño. En todo caso, más que distribuirlo, lo esencial es cumplirlo.

Es fundamental que todos los integrantes del hogar tengan una responsabilidad frente a este. Es una condición que promueve la solidaridad, la cooperación y el respeto. Facilita la vida para todos y le da valía a cada uno. Así mismo, afianza la idea de que en cualquier colectivo hay deberes que tienen que cumplirse, en beneficio propio y de los demás.